25 enero 2023

Mi padre Raúl Blanco Alonso llevaba varios años sin publicar nada por haber dedicado todo su tiempo a la preparación de su libro séptimo de la serie " La Somoza de Astorga. Tierra de Maragatos", y a la preparación de la segunda edición, revisada y ampliada en versión digital de los seis primeros libros de dicha serie. En memoria de mi padre, Historiador Maragato, que falleció el 26 de junio de 2022,  comparto con vosotros el último artículo escrito por él y publicado en la Revista del Centro de Galicia en Ponferrada en su XXX Aniversario el pasado mes de octubre de 2022, cuyo título es:

" ASTÓRICA DE POTATA, EL HOSPITAL DE ASTÓRICA, SU CRUZ DE FERRO Y LA ERMITA DEL APOSTOL SANTIAGO"

Astórica de Potata, el Hospital de Astórica, su Cruz de Fierro y la Ermita del Apostol Santiago

ASTÓRICA DE POTATA (alias Podata, Podada, y etc.), fue un pequeño núcleo urbano, ubicado al pie del Monte Irago, entre el actual Foncebadón y Manjarín, cuando aún no existía Foncebadón, y sometido al azote de todos los vientos. Se aportan los datos siguientes de la misma:

Según un documento de 28 de Octubre del año 923, que se conserva en el Tumbo Viejo del antiguo Monasterio de San Pedro de Montes (AHN), un clérigo llamado Ansemiro, con motivo del deslinde de unos terrenos que tenía en el actual término de Turienzo de los C., para donarlos a dicho monasterio, se cita un camino que bajaba de Astórica de Putata hasta el Molino[1], de lo que cabe deducir que la tal Astórica era un lugar o poblado ya existente con anterioridad[2], y que estaba a más altura que Turienzo.

 

En otro documento, este de fecha 25 de enero de 1103, se recoge un privilegio concedido por los reyes don Alfonso 6º y su esposa doña Isabel a la abadía de Foncebadón y sus vecinos, para que solo se ocupasen del hospedaje y atención a los peregrinos, se cita un paraje denominado la Forca de Astórica de Podada[3], paraje que actualmente se corresponde con un teso llamado La Forca y también Teso de la Forca, situado al Oeste de Foncebadón, al pie del cual discurría y discurre el camino francés que, cruzando Foncebadón va hacia la Cruz de Ferro.

 

En aquellos tiempos, era obligatorio que todos los pueblos debían tener una horca; y en todos los pueblos maragatos, visitados por este autor, en los que aún existen memoria y/o restos de su horca, resulta que su ubicación estaba fuera de su núcleo urbano, cerca del mismo y en un sitio elevado, para escarmiento de los malhechores.

 

EL HOSPITÁL DE ASTÓRICA Y ELVIRA

JOANEZ, SU DUEÑA Y HOSPITALERA

El día 15 de abril del año 1180, estando el rey don Fernando 2º en Astorga, expidió un privilegio a favor de doña Elvira Joanez, poseedora del hospital sito entre Foncebadón y Manjarín, que se llamaba Hospital de Astórica de Podada, otorgándole un coto de terreno alrededor del mismo y prohibiendo que, dentro de sus términos pudiese entrar nadie, sin el permiso de la misma, ni jueces, ni verdugos, ni señor alguno.

1.- Un molino muy singular, del que quedan testigos materiales muy importantes, que está sobre el río Turienzo, aguas arriba en dirección de Foncebadón

2.- AHN, TVMM, microfilm, doc. 181,fº. 49.

3.- Téngase en cuenta que, antiguamente, todas las horcas estaban asociadas a un núcleo urbano, situadas fuera del mismo y generalmente en un altozano.

 

Si tenemos en cuenta que, por aquellas fechas, el papel de la mujer en la sociedad era irrelevante, salvo raras excepciones, ¿qué pudo ver dicho rey en ella para otorgarle tal privilegio? La respuesta es bien sencilla: debió llegar a sus oídos la ingente labor que estaba realizando en beneficio de los peregrinos, dándoles cobijo y curando sus heridas. Dicho privilegio fue confirmado por don Fernando, obispo de Astorga, junto a otros prelados[4].

 

Y por último, en cuanto a las causas de la desaparición de dicho Hospital, caben las siguientes hipótesis: su mala ubicación, al azote de todos los vientos y el auge de la Abadía de Foncebadón y su hospital; o por el fallecimiento de su hospitalera.

En cuanto a la segunda hipótesis, hay que tener en cuenta que en lado izquierdo del atrio de la iglesia parroquial de Turienzo de los Caballeros y a la altura de la entrada de la misma, hay una pequeña lápida sepulcral empotrada en la pared, con la siguiente inscripión epigráfica, fechada en el año 1190: “Aquí yace la sierva de Dios ** Joanez, Dios la guarde con san Juan Bautista”. El nombre de tal sierva está destrozado y, por ello, ilegible. Si tenemos en cuenta la errónea mentalidad de la época sobre las mujeres, algo muy especial debió realizar dicha mujer, por lo que este autor se toma la libertad de estimar que solo pudo ser la hospitalera Elvira Joanez.

 

LA CRUZ DE FERRO

Aunque no existe ninguna referencia directa a su origen, sí procede ligar este al del Hospital de Astórica y defender que fue obra de su hospitalera Elvira Joanez, para señalizarlo a los peregrinos, como ya ha sido expuesto.

Y por último, el concejo de Foncebadón  bajó dicha cruz para el pueblo el año 1812, la reparó y la volvió a subir.

 

LA ERMITA ACTUAL DE SANTIAGO APÓSTOL

JUNTO A LA CRUZ DE FERRO, UBICADA EN

EL ENTORNO DE LA ANTIGUA ASTÓRICA

Esta ermita se inauguró y bendijo en el año 1982, sin hacer constar que estaba ubicada dentro del coto de terreno, otorgado por el rey don Fernando II a doña Elvira Joanez en el año 1180, para proteger su hospital, ubicado en Astórica de Potata, como ya ha quedado expuesto.

Tal ermita es, actualmente, propiedad de la asociación Centro de Galicia en Ponferrada, que celebra en la misma, anualmente, una misa solemne y romera el día del Apóstol Santiago, abierta a gallegos, bercianos, maragatos y etc.

 

(Raúl Blanco Alonso, historiador maragato)




 

4.- BN, Mss/4357, Índice escrituras Iglesia de Astorga, Reales nº 47. La versión recogida por el Padre Flórez en el Tomo XVI de su España Sagrada, no resulta fiable. porque no recoge la fecha y adolece de omisiones y errores de copia, no bastando la compulsa realizada por Pedro Moreno.