23 mayo 2008

IV. INSTITUCIONES MARAGATAS

En este apartado vamos a exponer toda una serie de instituciones maragatas que, aunque con connotaciones religiosas, son de raíz popular hasta tal punto que son reguladas siempre por los propios Concejos a través de las ya mencionadas ordenanzas concejiles.
1. El Pan Bendito.

Todos los domingos del año se debía dar pan bendito de trigo al salir de misa. Dicha obligación recaía sobre todos los vecinos del pueblo, por velía o vecera y calle hita y cada vecino en su correspondiente domingo, guardando las siguientes formalidades: El obligado llevaba a la iglesia parroquial un pan grande de trigo que el cura bendecía durante la misa; al terminar la misma el citado obligado se colocaba en la puerta de salida e iba entregando una pequeña porción del mismo a cada vecino, reservando el comienzo o en final de tal pan para el vecino que tendría que darlo a su vez al domingo siguiente. No se podía excusar de tal obligación ningún vecino y su incumplimiento llevaba aparejada una pena pecuniaria que variaba entre dos cuartos, medio real, un real y hasta cuatro reales para los morosos. El importe de dichas penas se aplicaba normalmente, por mitad, para el Concejo y para mantener la luz del Santísimo Sacramento. Otros datos relacionados son los que siguen:
  • Aunque no hay datos seguros sobre el origen y significado de tal institución, en tanto se termina de analizar la misma en los pueblos maragatos de la zona central y norte en muchos de los cuales se añade la exigencia de que dicho pan de trigo debía traerse de Astorga, habría que relacionarla con un principio o sentimiento de solidaridad entre vecinos cuyo pan ordinario y familiar era de centeno.
  • La regulación más antigua en la maragatería Sur procede de Luyego de Somoza, año de 1707.
  • Le siguen Busnadiego, año 1727; Villalibre de Somoza, años de 1754 y 1847; y Lucillo, año 1784.
  • En Villalibre de Somoza (año de 1754) se denomina como canterico (entiéndase canterito) a cada porción de pan repartido.
  • A lo dicho sobre esta institución hay que añadir un dato enriquecedor obtenido en varios pueblos de la maragatería central, especialmente en El Ganso y Murias de Pedredo, y es que al propio tiempo que se recogía la correspondiente porción de pan se besaba la Paz que era un imágen sacra en relieve (posiblemente un ángel) sobre una especie de bandeja o soporte de plata.